¿Se puede ejercer la abogacía con más de 20 años de carrera y al mismo tiempo liderar una marca de calzado de autor? La creadora de Landa Zapatos nos demuestra que ambos mundos pueden convivir con éxito.
La firma nació en 2024 no como una ruptura con el Derecho, sino como la búsqueda de un nuevo canal de expresión. Lejos de abandonar las leyes, Flor sumó el diseño a su día a día a partir de una inquietud sumamente genuina. Solía crear sus propios modelos para usarlos ella misma y las mujeres la paraban literalmente en la calle para preguntarle de dónde eran. Ese boca a boca cruzó rápido la cordillera y se transformó en un éxito espontáneo en Chile antes de pisar fuerte en Argentina.
Su formación en las leyes le dejó la mejor herramienta para el diseño. Aprendió a combinar el método con la capacidad de observar a las personas, sosteniendo que un buen modelo no sirve de nada si no se puede caminar con soltura.
Para LANDA, el zapato dejó de ser un accesorio secundario para convertirse en el verdadero protagonista del look. ¿Su gran diferencial? Demostrar que el diseño de autor y el confort no son opuestos:
- Diseño con identidad: Piezas con carácter que no persiguen la tendencia efímera del momento, sino que acompañan a una mujer auténtica.
- Arquitectura del calce: “Detrás de cada silueta hay meses de pruebas ergonómicas, trabajo codo a codo con talleres artesanales y una selección impecable de cueros nobles”, revela Florencia.
- Elegancia funcional: Un concepto pensado para la vida real, donde la comodidad es el verdadero fundamento del estilo.